EL LÍDER DE UNIDAD NACIONAL ENDURECIÓ SU DISCURSO CONTRA EL gobierno

Lacalle advirtió severo impacto de crisis global 

El precandidato de Unidad Nacional alertó sobre un inminente impacto de la crisis financiera de los mercados mundiales. Dijo que somos un “mosquito en la tormenta”. Lacalle endureció claramente su discurso contra el FA.  

“Somos un mosquito en medio de la tormenta que no puede sobrevivir", dijo ayer el precandidato blanco Luis Alberto Lacalle (Unidad Nacional) sobre el impacto de la crisis mundial en Uruguay. "Podía haber pasado por menos daño si a las afirmaciones temerarias como esta se hubiera agregado la prudencia en el gobernante, de cuidar la prosperidad", agregó.  

Con un tono serio y enfático, el ex mandatario explicó a las 250 personas que asistieron al acto de adhesión del diputado Álvaro Alonso a su agrupación, que "va a haber un año 2009 con dificultades importantes, financieras, fiscales y eso no puede ser imputado a una oposición que no tiene las armas como para torcer el camino, sólo para hacer voz de alerta", enfatizó.  

"No podrá medida alguna hacer otra cosa que amortiguar el golpe de la caída económica del país, enancada en un gasto público exorbitante, inelástico y no destinado a nada que no sea aumentar la carga presupuestal que no tiene retroceso", comentó el ex mandatario.  

En una muestra clara de "endurecimiento" de su discurso contra la gestión del Frente Amplio, a pocos días de que Danilo Astori (Asamblea Uruguay) lanzara duras alusiones en su primer acto político luego de renunciar al Ministerio de Economía, Lacalle repasó los principales temas para criticar y acusar. "Esta administración pudo ser el nuevo tiempo y fue el fin del pasado; tiene que morir un país que no queremos, ni en su forma ni en su conducción", comenzó. Achacó la creación de "comisiones" y no utilizar la ejecución, al tiempo que disparó que lo realizado es de un gobierno que nació de "cuño antidemocrático" que tiene "los ojos en la nuca" y "sed de revancha".  

Y a partir de allí arrancó: seguridad, reforma tributaria, de la salud, del Estado y relaciones internacionales. Sobre este último punto dijo que prevalecieron preferencias "ideológicas" por encima de las "nacionales". También tiró algunos dardos contra la seguridad y aseguró que el gobierno tiene "miedo de ejercer la autoridad".  

Al final, ocupó 5 minutos de su discurso para decir: "Si la mar se pone brava y la marejada fuerte, el país sabe cuál es el recurso al que ha apelado pocas, pero señaladas veces, un gobierno del Partido Nacional".

Fuente: Espectador.com