Con el magnífico acto celebrado en el departamento de San José el domingo pasado – sin lugar a dudas el más grande de todos – hemos completado la gira nacional y visitado, en los pocos meses que van desde que se fundara Unidad Nacional hasta hoy, a los 19 departamentos del país y a varios de ellos, en más de una oportunidad. En una serie de asambleas que han venido en un ritmo francamente creciente, tanto de presencia de gente como de motivación y entusiasmo, y que nos permiten cerrar un año estupendo en la valoración de la importancia y la dimensión que el nuevo Movimiento ha adquirido en tan poco tiempo.
Desde Correntada Wilsonista tenemos la convicción que UNIDAD NACIONAL llegó para quedarse, en la vida del Partido Nacional y en la vida del país; que no es – solamente, como podría haber sido - un instrumento político pensado para la elección, sino que por el contrario tiene larga vida por delante y debemos, por tanto, cuidarla, protegerla y regarla con particular cuidado. En cualquier circunstancia pero mucho más si nos toca, como esperamos, la responsabilidad de conducir los destinos del país los próximos cinco años.
Así lo empieza a advertir la ciudadanía que en muchos casos lo reconoce y lo valora como un Movimiento con muchos años de vida. Así lo asumen los dirigentes que creen que, además de nuclear y combinar fecundamente a herreristas y wilsonistas, efectivamente, gente sin tradición blanca, está dispuesta a votar a través de la UNA para otorgar un voto de confianza, para darle una oportunidad a una manera de concebir la futura acción de gobierno en una forma diferente a la tradicional. Gente, ésta sí, que no viene para quedarse; se arrima para dar, para crear una nueva oportunidad.
UNIDAD NACIONAL tiene dos grandes metas claramente definidas, que se complementan e incluso, más que complementarse, son funcionales entre sí. UNA tiene la responsabilidad de hacer el trabajo político necesario como para ganar la próxima elección, pero tiene también el superior objetivo de realizar un gran gobierno nacional, para todos los que habitan en nuestro país. UNA gana la próxima elección si efectivamente es lugar de amparo para todos los orientales que de buena fe estén dispuestos a otorgar su voto a un proyecto nacional, y UNA ha de recibir la confianza de aquellos en la medida en que demuestre a través de sus postulados, sus propuestas, y el relacionamiento entre sus integrantes, que efectivamente es capaz de llevar adelante aquel proyecto nacional.
En la proyección del objetivo nacional es que se muestran en toda su dimensión los principales desafíos que tenemos para el año próximo, cuando el Movimiento efectivamente comience a ejecutar sus postulados. Los primeros pasos se han dado muy bien, y la respuesta ha sido superior a la esperada. Hoy tenemos un Movimiento que ha madurado y ha echado raíces, que está pronto para las mil batallas que seguramente tendrá que librar. A partir del 2009 comienza la hora de verlo en acción, y es para ese tiempo para el que le tenemos más fe, porque es en ese terreno en el que van a rendir mejor sus principales actores y protagonistas.
Increíblemente la gente está dispuesta, a pesar de sus frustraciones de los últimos 44 meses, a ayudar a construir una nueva esperanza, una nueva ilusión; claro, está quemada con leche y por ende va a ser mucho más exigente que en anteriores circunstancias. Pero está dispuesta a hacerlo, nos da esa enorme oportunidad, y estará en nosotros saberla aprovechar.
Francisco Gallinal